“Entre el silencio y el taller: Isabel de Santiago y el legado oculto de la pintura quiteña ”

Conferencia impartida dentro del ciclo ‘Mujeres hispanas: creadoras de la Historia y la Cultura en español’ organizado por el Circulo de Orellana en colaboración con la Casa de América y la Comunidad de Madrid y con la colaboracion especial de la Fundación Chile – España

PONENTE:

Ana Zabia de la Mata. 
 directora de Proyectos de Patrimonio Cultural en la Universidad Internacional de la Rioja

FECHA, HORA Y LUGAR

📅Martes  10 noviembre 2026.
⌚ 19.00h.
📍 Anfiteatro Gabriela Mistral. (Marqués del Duero 2, Madrid) de Casa de América
▶Imprescindible Registrarse hasta completar aforo. 

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ISABEL DE SANTIAGO

Isabel de Santiago, nacida en Quito hacia 1666, ocupa un lugar singular en la historia artística de la Real Audiencia de Quito por ser una de las pocas mujeres cuya actividad como pintora está documentada a finales del siglo XVII y comienzos del XVIII. Hija del célebre Miguel de Santiago, se formó desde joven en el taller paterno, uno de los principales centros de producción artística de la Escuela quiteña.

 

En el Quito virreinal, el taller familiar constituyó para Isabel la principal vía de acceso al aprendizaje y al ejercicio de la pintura. Allí adquirió conocimientos técnicos, participó en encargos religiosos y trabajó junto a otros artistas vinculados a su padre. Su trayectoria permite entender cómo, en un sistema artístico organizado fundamentalmente en torno a talleres y gremios, algunas mujeres pudieron desarrollar una actividad profesional gracias a su pertenencia a familias de artistas.

 

Su condición femenina, sin embargo, dificultó el reconocimiento individual de su trabajo. Muchas de las obras producidas en los talleres eran colectivas y no estaban firmadas, por lo que la intervención de Isabel quedó frecuentemente diluida bajo el nombre de Miguel de Santiago. Se ha propuesto su participación en importantes conjuntos del taller y especialmente en elementos ornamentales, flores y detalles de algunas composiciones, como la tradicionalmente relacionada con La Virgen de las Rosas. El retrato póstumo de la monja Juana de Jesús, realizado hacia 1703, constituye el testimonio más seguro de su actividad independiente.

 

Tras la muerte de su esposo y, posteriormente, de su padre Miguel de Santiago en 1706, Isabel asumió responsabilidades dentro del taller familiar y continuó realizando encargos. Su testamento de 1714 confirma que disponía de lienzos, grabados y materiales de pintura y que seguía recibiendo trabajos, mostrando que su actividad artística no fue únicamente circunstancial, sino que formó parte de su vida profesional.

 

La figura de Isabel de Santiago permite así acercarse a una realidad todavía poco conocida y poco investigada del arte quiteño, la participación de las mujeres en los talleres artísticos y su contribución a una de las escuelas pictóricas más importantes de la América virreinal. Recuperar su trayectoria supone también intentar distinguir su personalidad artística dentro de un sistema de producción colectiva que durante siglos ocultó buena parte de su aportación.

 

La conferencia propone precisamente redescubrir a Isabel de Santiago desde esta perspectiva: no solo como hija y colaboradora de Miguel de Santiago, sino como pintora activa en la sociedad quiteña de su tiempo y como una figura fundamental para comprender el lugar que pudieron ocupar las mujeres en la creación artística de la Real Audiencia de Quito.

ANA ZABIA DE LA MATA

Actualmente es directora de Proyectos de Patrimonio Cultural en UNIR, dentro del Vicerrectorado de Transferencia. Conservadora de Museos del Estado desde el año 2000, actualmente en excedencia, ha desarrollado buena parte de su carrera en instituciones como el Museo del Greco, el Museo Nacional de Artes Decorativas, el Instituto del Patrimonio Cultural de España y el Museo de América de Madrid.

En este último fue conservadora y jefa del Departamento de Colecciones de América Virreinal, además de responsable de adquisiciones y legados de estas colecciones. Ha comisariado diversas exposiciones, entre ellas La luz del nácar. Reflejos de Oriente en México y Miguel Cabrera. Las reglas del arte de un pintor novohispano, y es autora de dos libros y numerosos artículos de investigación.

Su trayectoria cuenta también con una importante dimensión internacional, con experiencias profesionales en el Museo de Etnología de Berlín y en el Consulado de España en Miami, donde ejerció como delegada de Cultura.

Sus principales líneas de investigación se centran en el arte virreinal americano, especialmente en la pintura y las artes decorativas novohispanas, el Barroco Andino, el arte quiteño y la figura del obispo Martínez Compañón.

En los últimos años ha coordinado proyectos de investigación, restauración y puesta en valor del patrimonio en España e Hispanoamérica, entre ellos la recuperación de las pinturas de Bernardo Bitti en Sucre, distintos proyectos vinculados a la Ruta del Barroco Andino en Perú y actuaciones de conservación y valorización del patrimonio artístico en La Rioja.